domingo, 25 de septiembre de 2016

(ENTREVISTA) Eduardo Camino Pinto: Cuba bajo la visión de un cubano residente en Euskadi

En los últimos meses, especialmente desde el inicio de conversaciones entre EEUU y Cuba y la histórica visita de Barack Obama a la isla en Marzo de este año, los medios de comunicación han hablado mucho sobre el futuro de la isla, los cambios que se están dando o que, en su opinión, deberían darse a corto plazo y, sobre todo, de las oportunidades económicas y de negocio que podría abrir este establecimiento de relaciones para las empresas extranjeras.

Los medios de comunicación muestran siempre una visión uniforme y sin discordancias con la doctrina establecida principalmente desde EEUU. Una visión en la que se obvia el bloqueo, todos los males habidos y por haber son culpa del Gobierno cubano y en la que se da por hecho que cualquier cubano fuera de Cuba es por fuerza disidente o exiliado político.

En esta entrevista que por comodidad publicaremos en dos partes, vamos a tratar temas como la visita de Obama a Cuba, el establecimiento de relaciones Cuba-EEUU, Guantánamo, las Damas de Blanco, Yoani Sánchez, el bloqueo, presos políticos, el día a día de la sociedad cubana y el futuro de la revolución.

Nuestro interlocutor es Eduardo Camino Pinto, fotoperiodista cubano residente en Euskadi y miembro de la Asociación Euskadi-Cuba. NAcido en la provincia de Camagüey, está diplomado en Magisterio en la Universidad de La Habana y estudió fotografía en la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Queremos antes de nada, expresar nuestro agradecimiento a Eduardo por el tiempo que ha dedicado respondiéndonos a esta entrevista.



PRIMERA PARTE

Un debate en mi cabeza – Buenos días Eduardo. Si te parece, y ya que ha sido uno de los hechos más comentados en los últimos meses, vamos a comenzar la entrevista hablando sobre la visita de Obama a Cuba ¿Cómo veis los cubanos este reencuentro?

Eduardo Camino - La visita de Obama a Cuba no la veo como un reencuentro, porque nunca había habido un encuentro anterior;  lo veo como un hecho histórico, ya que desde la época de Fulgencio Batista no había habido la visita a la Isla de un presidente Norteamericano, y mayor repercusión al ser  Obama el primer presidente Negro de esa Nación.

Ahora bien, la inmensa mayoría del pueblo cubano sentía ésta visita con aire de esperanza, esperanza de futuro y prosperidad en el desarrollo económico, social y comercial de la Isla.

UDEMC- Supongo que esta distensión también se percibe con cierto escepticismo porque, a pesar de todo, el bloqueo que asfixia a Cuba desde 1960 sigue en vigor.

E.C.- En la visita que acabo de regresar de Cuba en estos momentos, he recogido el descontento de la gente sobre la visita de Obama. Hay decepción y lo entiendo pues suponían, que las cosas se arreglarían de repente. Están desesperados de ver como se mantiene durante tantos años la misma situación de necesidades y no comprenden que esto es un proceso lento y de análisis de ambos gobiernos.

La generación que surge ahora no es consciente de que estos problemas y necesidades sociales en Cuba se deben al brutal bloqueo de los diferentes gobiernos de Norteamérica en su empeño de rendir y destruir los logros sociales que se obtuvieron con la revolución, aunque no dejo de reconocer que también hay muchas situaciones que se pueden resolver con el cambio de mentalidad de la propia ciudadanía cubana  y la forma de dirigir del Gobierno cubano.

UDEMC- Para quien no sepa en que consiste, ¿Podrías explicarnos brevemente en que consiste el bloqueo?

2015: Votación en la ONU a favor de retirar el bloqueo a Cuba
E.C- Sobre el bloqueo norteamericano aCuba se ha escrito mucho y, hoy por hoy, los pueblos del mundo son conscientesde que se trata de algo inhumano, pero realmente no todo el mundo tiene claro la afectación tan grande que ha provocado en el pueblo, más que en el gobierno. Precisamente ese es el objetivo, provocar que sea la población la que sienta la escasez de las necesidades básicas, para que sea quien se revele contra el gobierno, haciéndolo responsable del problema creando luchas internas dentro del país para lograr el derrocamiento del Estado socialista.

Esto es un análisis del tipo de guerra psicológica que desarrollan las instituciones de inteligencia Norteamericana desde hace varias décadas, cuando comenzaron a ponerlas en práctica después de comprobar que la guerra abierta contra Vietnam no les dio resultado.

UDEMC- ¿Y cómo afecta esto al pueblo cubano?

E.C- Las diferentes leyes creadas por los distintos gobiernos del Imperio siempre tuvieron y tiene un fin: el derrocamiento de la revolución cubana.

A pesar de las supuestas buenas intenciones que dicen tener, se continúa financiando de forma solapada a ciertas personas para crear situaciones sociales dentro de Cuba, y éstas por supuesto ven un beneficio en lo que hacen ya que obtienen un dinero que les viene bien para poder satisfacer sus necesidades personales.

Se mantiene la ley norteamericana que prohíbe a barcos mercantes tocar puerto norteamericano durante 8 meses si ha pasado por puertos cubanos. Evidentemente a ningún empresario marítimo le conviene atracar en puertos cubanos porque luego no podría llegar a sitios donde hay capital fuerte. Esa es una de las razones, por las que veo los puertos de Cuba vacíos, sin operaciones de descarga, sin llegada de mercancías para la población, sin arroz etc.

¿Por qué en Cuba a pesar de la educación y el nivel escolar que tiene la población, no se puede navegar por internet? ¿Quienes son los dueños de estas grandes compañías informáticas? Sólo oyes comentar al turista que visita la Isla, desconocedor de la realidad y que sólo tienen la información que destacan los medios capitalistas de sus países, que Cuba tiene un atraso enorme en informática, pero no analizan de quien depende el problema. En manos de qué poderosos están concentrados los medios informáticos.

Lo mismo ocurre con los productos farmacéuticos imprescindibles para elaborar medicamentos y que no pueden entrar a la Isla porque sus patentes son propiedad norteamericana y sancionan a terceros países que negocien con Cuba.

UDEMC- Otra reclamación clave de Cuba es la devolución del territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo. Recordamos que en esa base están ubicados alrededor de 2000 militares norteamericanos y la conocida prisión homónima en la que los prisioneros son sometidos a tortura, retenidos indefinidamente sin ser sometidos a juicio y además, privados de asistencia letrada, todo ello una clara violación de los Derechos Humanos y la Convención de Ginebra.

E.C- La reclamación por parte de Cuba de la base naval de Guantánamo es y debiera ser primeramente una vergüenza para el estado Español, ya que, para los que hayan olvidado la historia  o no la conozcan, fue España quien la cedió, mediante tratados a Estados Unidos, al perder la Guerra de Independencia de Cuba.

Y a día de hoy se mantiene ocupada por el Imperialismo norteamericano, realizando desde ella estrategias de ataque contra el territorio cubano y otros de Centroamérica, además dehaberse convertido, como ya se sabe desde hace años, en prisión ilegal y centro de torturas, justificándolo con la lucha contra el terrorismo.

Pero remontando a los años 90 cuando muchos cubanos alentados por la propaganda estadounidense, salían en embarcaciones y balsas de la isla de manera ilegal, poniendo en riesgo sus vidas y la de sus familiares, la base ya se había convertido en una prisión, pues muchos de esos balseros eran abordados en alta mar por guardacostas norteamericanos y eran trasladados a la base de Guantánamo, donde eran investigados para ver si podía permitírseles entrar en territorio norteamericano, eran confinados en barracones y les asignaban un número, por el que se les llamaba si tenían contactos con familiares que los reclamasen en Estados Unidos.

Y el que no tenía quien se hiciera cargo de ellos, era devuelto a Cuba. Así que lo de prisión ilegal viene desde muchos años más atrás. La violación de los Derechos Humanos por Estados Unidos no viene sólo de lo que ha ocurrido con prisioneros islamistas en la base de Guantánamo, viene desde hace siglos dentro del propio Estado Norteamericano contra los negros, hispanos y otras nacionalidades que residen allí.

La devolución de la base Naval de Guantánamo es una promesa incumplida, como tantas otras, por parte de las diferentes administraciones norteamericanas. Aquellos que pensaron eso se resolvería porque el nuevo presidente sería Obama fueron unos ilusos.  

UDEMC- Desde el triunfo de la Revolución, Cuba ha sufrido también numerosos ataques terroristas, como el atentado con bomba contra el vuelo 455 de Cubana en el que murieron 73 personas. Muchos de los responsables de estos ataques han obtenido refugio en EEUU. Es el caso de Luís Posada Carriles o el fallecido Orlando Bosch. Parece que de este tema se ha hablado poco o nada. ¿Crees imprescindible que se resuelvan estos casos y se haga justicia para poder establecer unas relaciones plenamente normalizadas, o el estrechamiento de lazos está por encima de estos episodios pasados?

E.C.- Los  ataques  realizados contra Cuba, según se conoce a nivel mundial, están solo basados en la creencia de que comenzaron al triunfar la revolución, y la realidad es otra ya que, desde la Sierra Maestra, se realizaron atentados contra Fidel Castro para impedir precisamente el triunfo de la Revolución. Planteaban que había que cortar la cabeza a la serpiente antes de que hiciera daño. Sabían cuáles eran los puntos de vistas de la lucha desde el principio, cuando Fidel en su juicio por el ataque al cuartel Moncada planteó que la historia lo absolvería y enumeró todas las razones de su lucha armada.

Orlando Bosh y Posada Carriles
Por ello debieran buscar bibliografía sobre atentados a Cuba, desde cuándo se remontan y todas las personas que han muerto por ataques terroristas norteamericanos, como pescadores, artistas, instituciones y sedes en Cuba. El atentado a un avión de Cubana de aviación en 1973 fue mucho más brutal por la cantidad de personas inocentes que murieron en él, por la cantidad de jóvenes deportistas que había, por lo que representaban para Cuba y por haber ganado los juegos Panamericanos.

Sí, los responsables de estos hechos viven, se refugian y tienen el amparo del Gobierno de EEUU.  Es conocido y se puede ver andando por las calles de Miami a Luis Posada Carriles y a otros que participaron tanto en este como en otros ataques terroristas, y pertenecen a grupos armados en territorio Norteamericano financiados por la CIA. Eso es una verdad tan grande como una palma real.

Ninguno ha sido llevado a la justicia y no por falta de pruebas, sino miren que vergüenza siente quien escribió el libro “Pusimos la Bomba ¿Y qué? “. Título que demuestra el total desprecio que siente por sus vítimas y su orgullo por asesinar. El Gobierno cubano pidió a Estados Unidos la extradición a su territorio de este señor y jamás ha sido concedida.

El gobierno de Estados Unidos, que se alza en todas las palestras públicas como el defensor de los Derechos Humanos, es el primer violador de ellos en su propio territorio  y en el resto de países que ha ocupado y llevado a la más vil de las miserias, enarbolando como bandera los derechos a la democracia.

Es Estados Unidos quien enarbola el estandarte a nivel mundial de la lucha contra el terrorismo y fue quien preparó, entrenó y financió personas para que cometieran actos de terrorismo contra Cuba desde los años 60 y aún en la actualidad los siguen financiando bajo diferentes nombres y  distintas asociaciones, radicadas en diferentes partes del mundo.

Sí creo que es necesario se resuelvan estos casos. Pero no por el mero hecho de que sirvan para que se establezcan las relaciones con los Estados Unidos, ya que el hacer justicia no debe ser un negocio para establecer relaciones. La justicia no es un negocio. Hacer justicia por los actos terroristas realizados contra Cuba, es una cuestión moral y es ley internacional de la cual los imperialistas hacen caso omiso porque no les importa.

Las relaciones con los Estados Unidos no están por encima de estos episodios de terrorismo, porque éstos han causado mucho dolor en nuestra población, pero los lazos que se puedan crear en el futuro son un paso más que permitiría el desarrollo económico del país.

No obstante no descartaría el cuidado y discreción con el que el gobierno cubano lo realizaría, ya que es bueno recordar que los gobiernos norteamericanos no tienen relaciones normales ni con sus aliados como bien sabemos por noticias de actos de espionajes cometidos por EEUU contra sus propios aliados. 

UDEMC- Si te parece Eduardo, vamos ahora con otro tema. El de la conocida como “disidencia” en Cuba. ¿Que peso y arraigamiento tiene realmente esta oposición entre la sociedad cubana?

E.C- Bueno de la “disidencia” cubana no puedo comentarte que vea ningún peso de influencia en la sociedad cubana. Baso ésta afirmación en el hecho de que los cubanos hacen chistes y se ríen de estos grupos y otros comentan que, de la manera que viven y con el dinero que reciben, ellos también se convertirían en disidentes. Es decir, volvemos a la situación de la necesidad económica de la población, intencionadamente creada con el bloqueo para lograr un fin.

UDEMC- Quizás una de las voces más conocidas de esta “disidencia” es la de Yoani Sánchez. ¿Qué opinión tienes de la trayectoria y las declaraciones de esta blogera anticastrista?

E.C- Sin duda alguna es Yoani Sánchez una bloguera conocida, es cierto. ¿Cómo llegó a ser conocida internacionalmente? Se crearon patrones y esquemas de publicidad sobre ella desde fuera de Cuba, por la CIA y otros organismos patrocinados por ellos y con el apoyo de países europeos. Como en España, donde la pasearon como la principal figura dentro de Cuba en la lucha anticastrista, le dieron premios en metálico, fue alabada por Esperanza Aguirre. Yoani ha ocupado cargos en grupos de información contra Cuba desde fuera del país y cobra por ellos, creando historias y fábulas sobre telenovelescos ataques a su persona.


Yoani Sánchez 
Nadie se pregunta cuál es su forma de vida, ni por qué ella sí puede tener en Cuba los medios informáticos que no posee ningún cubano, ¿quién se los facilita? ¿Qué conexiones tiene con la oficina de intereses norteamericano en la Habana y en la que cada cierto tiempo se reunía con agentes de la CIA?

Sus declaraciones han sido desmentidas en varias ocasiones por medios internacionales no comprometidos con los sistemas capitalistas, en los que ella ha sido entrevistada no sabiendo demostrar todo lo que plantea.

UDEMC- Por otro lado, como grupo, la organización opositora que más atención recibe de los medios de comunicación es el de las Damas de Blanco. ¿Cómo se ve en Cuba a este grupo?

El grupo las Damas de Blanco, es un reducido grupo de mujeres, presididas  por Bertha Soler, que en el momento que contaba con más integrantes no llegarían a 30, por una sencilla razón: sería mas dinero a repartir entre todas y menos a obtener su presidenta, ya que por ostentar ese cargo, es la que mas cobra.

De hecho la situación se fue poniendo tan tensa dentro de ellas que muchas abandonaron el grupo. Llegaron a tener situaciones de broncas y agresiones entre ellas por el dinero que les entregaban en la oficina de intereses americanos para que realizaran caminatas y manifestaciones por las calles de la Habana. Específicamente en el bario Miramar del Municipio Playa por ser la zona de residencias diplomáticas y ubicación de Embajadas internacionales, porque era una estrategia para hacerse ver.

¿Como lo ven los cubanos? Igual que a la bloguera  Yoani  Sánchez. Ven dinero e intereses económicos.

UDEMC- En la rueda de prensa conjunta que dieron Barack Obama y Raúl Castro en La Habana, un periodista preguntó a Raúl sobre la existencia de presos políticos en Cuba, a lo que este replicó que si tenía una lista de esos presos, se la facilitase para ponerlos en libertad esa misma noche. ¿Hay presos políticos en Cuba?

E.C.- A día de hoy, no conozco que haya presos políticos en Cuba. Sí conozco de las gestiones que realizó Felipe González en su tiempo de presidente de España por aquellos presos que se consideraron políticos y en los que, a mi modo de ver, sí había algunos. Fueron traídos a España a residir. Posteriormente algunos regresaron a Cuba porque preferían estar allí a pesar de los problemas políticos de la isla de la que no eran partidarios; otros se trasladaron a Estados Unidos, donde ya instalados  se olvidaron de que supuestamente eran luchadores contra el castrismo.

Qué mayor ejemplo de presos políticos cubanos que los que protagonizaron hechos recientes hace unos pocos años, cuando el ministro de Exteriores de España, Moratinos, regresó victorioso  de Cuba como el rescatador de varios cientos de presos políticos cubanos. Posteriormente fueron llevados a Madrid con la promesa de dinero, trabajo, residencia,  algo que les falta a los propios españoles, como prueba el creciente números de desahucios que hemos visto en los últimos años.

Al termino de un año, esos cubanos rescatados por el Gobierno español, se hartaron de no recibir nada, de no tener trabajos, de que se les aplicara la ley como a delincuentes, de que a las madres les quitaran los hijos por no tener trabajo. Al final se manifestaron por la calles de Madrid y recibieron la brutal respuestade la Policía Nacional española con el resultado de fracturas de cabeza, de clavículas, mujeres negras en el suelo, con la bota de un policía en su cara, como se mostró en el telediario.

Periodistas cubanas, residentes en Madrid heridas por porras y finalmente, el comentario entre lagrimas de hombres y mujeres que vinieron como presos políticos, de que preferían volver a Cuba, que estar en España engañados por sus autoridades, que no les han dado nada de lo prometido. En realidad ellos buscaban salir de la isla para encontrar una mejoría económica.

Otros de esos supuestos presos políticos lograron ir a otras comunidades españolas para residir y buscar trabajo y no lo lograron y se hicieron pasar por locos amenazando con  suicidarse, para ser internados en Hospitales psiquiátricos y así asegurarse techo y comida por un tiempo.

Entonces yo también me pregunto: ¿Dónde están los presos políticos en Cuba?

martes, 20 de septiembre de 2016

Idiocracia: ¿Década perdida?


 “Hubo una época en este país en la que la gente lista hacía cosas” 
No Sé, presidente de EE.UU., sobre los catalanes

El pasado 1 de septiembre se cumplieron 10 años del estreno en taquillas norteamericanas de Idiocracia, la que es posiblemente la mejor y única comedia distópica que haya visto en mi vida. Un largometraje desconocido, menospreciado, incomprendido y olvidado, que tristemente no pasará a la historia ni como película de humor ni como sátira de la decadente y banal cultura yankee, si bien siempre sabrá hacer reír y pensar a porretas y a mentes inquietas que obvien el halo de americanada chorra que pudiera desprender la cinta a primera vista.

Al igual que George Orwell en 1984 y Aldous Huxley en Un mundo feliz, Mike Judge nos relata en esta película la lucha de un protagonista contra un sistema político indeseable, que en este caso no es sino el producto de una progresiva degeneración de la mal llamada mayor democracia del mundo. La historia comienza en 2005, cuando el ejército de los Estados Unidos congela en un experimento militar a Joe Bauers (Luke Wilson), un “sorprendentemente mediocre” oficial del ejército y a Rita (Maya Rudolph), una prostituta negra sin más familia que su chulo. La criogenización resulta exitosa, pero la investigación se ve truncada y ambos personajes caen en el olvido, permaneciendo ateridos durante siglos. El gélido letargo ve su fin en 2505, y es ahí cuando el filme comienza a ponerse interesante, cuando el espectador empieza a degustar la irreverente, mordaz, divertida e inteligente caricatura del american way of life que es Idiocracia

Cuando Joe Bauers abandona quinientos años después la cabina que lo ha mantenido ajeno al mundo exterior, se encuentra un estado fallido, un país donde la humanidad se ha vuelto tan imbécil que es incapaz de gestionar con éxito problemas tan elementales como la recogida de basura. Un país gobernado por una superestrella porno, un país en el que la prensa escrita sólo publica tetas, un país en el que el arte y el entretenimiento audiovisual no pasan de la violencia y el slapstick, un país donde leer es de maricones, donde la gente es macarra, vulgar y soez y sólo responde a los llamados de la pasta. Un país donde los logotipos de las multinacionales decoran los estrados de los parlamentos y los uniformes de los letrados, un país donde se riegan las plantas con bebidas isotónicas y donde impera la comida basura. Con la ayuda de Rita y de su estúpido abogado del futuro Frito Pendejo (Dax Shepard), Joe tratará de encontrar una máquina del tiempo que lo ayude a regresar al pasado, en lo que es un cúmulo de jocosas vicisitudes que ilustran a la perfección las miserias de una sociedad devastada por la idiotez.

Al contrario que en las citadas obras de Orwell y Huxley, el objeto de crítica de esta distopía no es una ciudadanía perfectamente controlada por el totalitarismo de un Gran Hermano omnipresente ni por una falsa e ilusoria felicidad proporcionada por la eugenesia. Idiocracia ni siquiera es una sociedad aparentemente perfecta. Aquí las cosas no funcionan, aquí el mundo se ha ido directamente a la mierda por culpa de la estupidez. Y si bien el mensaje es totalmente certero (“un pueblo superficial y presa del culto a la mediocridad está condenado a la explotación”), la explicación que se da en el prólogo de la cinta a que la imbecilidad sea hegemónica en el siglo XXVI es lo que más me chirría, lo que me impide catalogar de redonda esta sátira a la ignorancia. Los primeros minutosde la película cuentan que la gente de los EE.UU. será imbécil en 2505 porque los tontos (representados por gañanes, por pobres, por gordos, por paletos) procrean con la facilidad, fertilidad e imprudencia de los conejos y porque los listos (encarnados en una elegante y educada pareja de clase media) son demasiado responsables para crear descendencia a la ligera. Vamos, el típico discurso clasista tan común en la cultura anglosajona (e incluso española: ahí está la estigmatización de canis y chonis en Callejeros, Hermano Mayor y programas del estilo), tan bien detectado y criticado por Owen Jones en Chavs. Un enfoque desafortunado y ciertamente indigno de una historia tan aguda y subversiva.

Brawndo o la agitadora crítica al capitalismo de una comedia de serie B

Sí podemos y debemos centrarnos en otros aspectos más brillantes de la tesis “idiocrática”. El principal enemigo a abatir en esta distopía no es una suerte de Nomenklatura soviética ni un maniqueo tirano. Tampoco lo son los políticos, que son tan pobres y tan bobos como cualquiera. Quien se beneficia de la miseria y del control de la gente (y aquí es donde el delator dedo de Idiocracia señala con gran acierto) son las multinacionales, las grandes empresas, los poderes fácticos, la burguesía, los amos del mundo, los que realmente coercen a su antojo, aquellos con un poder que no pasa ningún filtro democrático en forma de elecciones pero cuya preponderancia es insultantemente superior a la de ningún parlamento. Simbolizada en Brawndo, una especie de Gatorade que en 2505 llega incluso a sustituir el agua como principal alimento de animales y plantas, la propiedad privada aparece en el film como un insaciable tiburón que, en aras de mantener y extender incesantemente su dominio, es capaz de atentar contra los derechos más inalienables del ser humano. La compañía de refrescos llega a hacerse dueña y señora de la totalidad de la pirámide alimenticia, y cimienta su imponente opulencia en sequías y un descenso del nivel de vida de la gente corriente. Cuando a las multinacionales les va bien, a los pobres les va mal. Y cuando Joe Bauers empieza a hacer que a los pobres les vaya bien, a Brawndo le va mal y decide intervenir para recuperar su poder. Ni Barrio Sésamo habría explicado con más claridad la existencia de intereses antagónicos de clase.

Son las multinacionales las que se cargan el mundo, las que condenan a la mayoría a la miseria, las que nos mantienen dóciles e imbéciles y las que temen como al fin de los días que algún día dejemos de serlo. Es la búsqueda de beneficio inherente al sistema capitalista la que lleva al ser humano a prescindir del agua, acabando con las cosechas, con la fauna y con la vida para incrementar la riqueza de unos pocos. Una lección que obviamos demasiado a menudo y que nos recuerda Idiocracia: el problema está en la naturaleza del sistema, no en sus excesos. Porque esto no va de bufidos de indignación en la barra de un bar ante un caso de corrupción, ni de envalentonados pero estériles insultos de odio personal a un político golfo y ladrón, ni de una cínica crítica a la idiosincrasia humana para lavar la conciencia propia. Esta película, esta simple y sencilla comedia cutre nos pone en la puta cara, y en forma de comedia cutre, una verdad devastadora. La más fabulosa y perfecta crítica al capitalismo, de hecho: la propiedad privada atenta necesariamente contra la democracia, ergo hay que abolirla.


Dwayne Elizondo Camacho, política-espectáculo y Maquiavelo

Jamás me perdonaría acabar este escrito sin exaltar mi admiración y afecto por el mejor personaje del filme. Interpretado con enérgico vigor por el carismático y musculoso Terry Crews, Dwayne Elizondo Camacho es el Presidente de los EE.UU. de 2505, aunque en su heterogéneo pasado también figuran honores como los de actor porno y pentacampeón mundial de lucha total. Camacho no es un gran orador, ni una persona brillante, ni tampoco se le presuponen muchas lecturas, pero su arrolladora personalidad le basta para ganar comicios en un país donde el electorado no cuenta con demasiadas inquietudes culturales.

La escena de la Cámara deRepresentantes muestra cómo, a pesar de su falta de formación intelectual, el excéntrico presidente parece tener aprehendidas las reflexiones de Nicolás Maquiavelo sobre el poder. Según el autor florentino, todo grupo de poder domina como un centauro, a través de una naturaleza dicotómica, formada por una parte animal (fuerza bruta y coerción) y otra humana (consenso e ideología). Así, ni la dictadura más tiránica desecha cualquier intento de convencer a los subalternos de la idoneidad de su posición preponderante, ni la democracia más igualitaria que pudiéramos imaginar podría estar exenta de cualquier tipo de autoridad. Cuando salta al Congreso con una puesta en escena digna de una estrella de Pressing Catch, Camacho demuestra conocer los códigos a través de los cuales su oposición política y su electorado entienden el mundo. Les habla en su idioma, gritando, cantando, alzando con imponente firmeza sus dedos corazones y utilizando un lenguaje soez. Sabe que, en la política-espectáculo, las luces, los improperios y el carisma tienen las de ganar ante la lógica y la reflexión. Sin embargo, cuando la oposición pone en duda su legitimidad como dirigente, no duda en sacar la metralleta para amedrentar cualquier atisbo de disidencia. Primero como humano y luego como caballo, el presidente juega sus cartas con maestría y mantiene el poder en una situación de clara inestabilidad política. Otra importante lección que nos regala Idiocracia. Si en tiempos de excepcionalidad los discursos radicales o populistas tienen más posibilidades de resultar exitosos, no cabe duda de que Dwayne Elizondo Camacho se habría desenvuelto como pez en el agua en los platós de LaSexta Noche. 

En definitiva, nos hallamos ante unos 80 minutos de sorprendente lucidez, simpático humor y un par de recados nada desdeñables. Ha pasado ya más de una década y ni su mensaje ni espíritu han perdido un ápice de frescura. Quién sabe si esta película no se irá haciendo más actual con el paso del tiempo. Vedla quienes no hayáis tenido el gusto. Y eso, no se me da bien acabar textos.

sábado, 20 de agosto de 2016

Sobre cómo Sylvester Stallone derrotó a la URSS

Un americano derrota a un robot soviético en Rocky IV (1985).

La década de los 80 vio el final de la Guerra Fría que había dividido el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Ya en los últimos compases de la gran contienda, las potencias vencedoras –la URSS y EEUU– empezaron a perfilar sus áreas de influencia en el mundo basándose tanto en la ideología que representaban –socialismo o capitalismo– como en sus necesidades geopolíticas. El conflicto estuvo marcado por la tensión armamentística y por la batalla ideológica, que tuvo expresiones en los medios de comunicación, en el deporte, en la intelectualidad académica y, cómo no, en el aparato ideológico por excelencia del S.XX que es el cine.

Cine en la era Reagan
Así, en este post se hará hincapié en la fase final de la Guerra Fría y en el papel simbólico que algunas películas de gran popularidad tuvieron en esa batalla cultural-ideológica. El elemento en común entre ellas –las sagas de Rocky y Rambo– es la presencia del actor Sylvester Stallone, un ejemplo de artista republicano. Sin embargo, más allá de sus creencias, Stallone resulta interesante por tratarse de una auténtica superestrella del cine en la época en que rodó los films que a continuación comentamos. Además, Stallone formó parte de un amplio grupo de actores norteamericanos como Arnold Schwarzenegger, Chuck Norris o incluso Bruce Willis cuyas carreras se fraguaron en los 80 con un cine maniqueo y burdo basado en la violencia unilateral y en el coraje incomparable con el que enfrentaban a los malos. Parece paradigmático que el presidente de Estados Unidos desde 1980 a 1988 fuera un mediocre ex-actor republicano como Ronald Reagan.

El cine que protagonizan los arriba mencionados dieron películas tan horribles como Comando (1985), Invasión USA (1985) o las secuelas de Rambo. El argumento de dichas cintas representaba muy bien el giro hacia la unilateralidad que la administración Reagan había impulsado en su política exterior: un tipo duro salvaba al país y al mundo de una amenaza externa tal como el terrorismo, el comunismo o la guerrilla. Este tipo de cine se ha perpetuado mediante formas más finas hasta nuestros dísa según le convenía a la política exterior estadounidense. Prueba de ello son las carreras de los actores mencionados y otros tantos como ellos.

Tal y como vimos en un post anterior, la guerra de Vietnam había convulsionado a EEUU de tal manera que la mayoría de films que tratan el conflicto lo hacen desde una perspectiva dolorosa, cuando no abiertamente antibelicista. Por ello, la administración Carter, a finales de los 70, trató en la medida que pudo de asear la política exterior yankee, responsable de bañar en sangre el Vietnam, Camboya, Chile o Timor con Kissinger en la secretaría de Estado. Sin embargo, para cuando se inició la era Reagan, EEUU parecía dispuesto a desembarazarse de sus complejos, volver a imponer su voluntad a lo ancho del globo e iniciar una nueva fase en la Guerra Fría con el fin de acabar con el Imperio del Mal soviético –una  expresión muy peliculera perfecta para las mentes en blanco y negro del público estadounidense.

Se podría escribir mucho sobre cómo este giro político se plasmó en innumerables películas, pero nos centraremos en unas pocas protagonizadas por Stallone no solamente por que se hayan convertido en símbolos culturales universales –a pesar de su escaso valor artístico–, sino porque tanto la saga de Rocky como la de Rambo muestran una evolución ideológica que parece paralela a la del país: la materialización fílmica del proyecto para acabar la Guerra Fría de Reagan.

Rocky, del barrio al Kremlin

El boxeo como deporte de la working class en Rocky (1976).
La primera de las entregas de la saga Rocky continúa siendo a día de hoy un buen film sobre ese deporte tan duro como literario que es el boxeo. De hecho, Rocky recibió tres Oscars aquel año, incluyendo mejor película y dirección. Y aunque dichos honores no han envejecido bien habida cuenta de que se despreció obras superiores como Taxi Driver, Esta tierra es tu tierra o Network, la película que catapultó a Sylvester Stallone al estrellato se ha convertido en un clásico que encumbró a un personaje tan popular como el boxeador que Stallone interpreta: Rocky Balboa, un modesto púgil de Philadelphia.

La historia gira en torno al combate que el gran campeón del momento, Apollo Creed, concede al casi desconocido Balboa. Sin embargo, Rocky se adentra en la vida modesta y sencilla que el luchador lleva en un barrio obrero de la ciudad, mostrando la dura vida que lleva su gente. Así, Rocky es presentado como un héroe popular, como sintetiza la preciosa escena en la que vemos a Stallone corriendo y entrenando por las zonas de la periferia de la gran urbe. Otro ingrediente interesante –y muy boxístico– de la historia es la relación singular que Rocky mantiene con su temperamental entrenador Mickey Goldmill, que se asemeja en parte al legendario entrenador Cus D'Amato.

Por otro lado, el film es endeble en casi todo lo demás y abusa de sentimentalismo. No se la puede comparar con otras obras como Toro Salvaje (1980) o Million dollar baby (2004) ya que parece caricaturizar cuando no ocultar los aspectos más oscuros del boxeo como la enfermedad y la ruina que suele acechar a los púgiles. También esquiva la cuestión racial tan de actualidad en la época –que coincide con el apogeo del iconoclasta de la raza Muhammad Ali– para centrarse en un enfoque de clase bastante light. Pero ese enfoque va a variar sustancialmente en las siguientes entregas de la saga hasta llegar a la exaltación patriótica de Rocky IV (1985).

En el inicio de esta película, el ex rival y ahora íntimo amigo de Rocky, Apollo Creed, muere en un combate de exhibición ante el luchador soviético Iván Drago, interpretado por la mole sueca Dolph Lundgren. Lo trágico de la muerte –Rocky no detiene el combate a pesar de la paliza que su amigo está recibiendo en el ring– obliga al púgil de Philadelphia a enfrentarse personalmente al soviético en Moscú en un combate que simboliza el choque entre la URSS y EEUU. Evidentemente, Balboa acaba derrotando a Drago de manera heróica y es apoyado y aplaudido por el público soviético.

Pero lo interesante de Rocky IV no es tanto el previsible y apologético desenlace sino lo que la historia cuenta entremedias: la comparativa que se hace entre ambos atletas, sus personalidades, la forma en que se entrenan, las personas que les rodean. Así, mientras Rocky se entrena de manera ruda en el frío entorno rural ruso moviendo fardos y cortando leña, Drago parece un robot asesino entrenando delante de una especie de Politburó con la ayuda de la última tecnología científica y médica. El soviético es una máquina de matar carente de sentimientos, al contrario que Rocky, con el que es muy fácil empatizar. Es curioso este enfoque porque es difícil encontrar testimonios que no alaben la habitual deportividad y respeto de los deportistas soviético.

Iván Drago entrenando ante la Nomenklatura soviética en Rocky IV
Este enfoque revela, por otro lado, los complejos con los que EEUU miraba el dominio soviético en la mayoría de los deportes en aquellos años. Al contrario de lo que se suele pensar hoy día, la película no muestra un país pobre ni atrasado, sino que la URSS aparece como una nación más tecnológica y en parte más avanzada que EEUU. Es decir, la Unión Soviética no es mala porque someta en el atraso y la pobreza a sus habitantes, sino porque crea seres casi robóticos, fríos, inhumanos y, sobre todo, menos felices. Puede que Ivan Drágo sea el atleta perfecto pero es incapaz de sentir el dolor ajeno por lo que acabará perdiendo ante el apasionado y sensible Rocky Balboa, cuya victoria llena de corazón parece hervir la sangre congelada del pueblo soviético.

Otro detalle irónico que prueba lo contradictorio del relato de Rocky IV es la insinuación clara de que los deportistas soviéticos se dopaban sistemáticamente cuando el propio Stallone, al igual que muchos actores cachas como él, son claros ejemplos del daño que los esteroides y anabolizantes pueden causar al Séptimo Arte.

Rambo, de zumbado a héroe de la Guerra Fría

Un traumatizado veterano de Vietnam que se quedó con ganas de más acción en Acorralado (1982)
La segunda saga que comentamos narra la vida de un veterano de la guerra de Vietnam que vuelve del conflicto incapaz de adaptarse a la sociedad civil. A la tierna edad de 17 años, en 1964, John Rambo se alistó en el Ejército, donde se convertiría en un experto en lucha de guerrilla durante su estancia en Vietnam, donde sufriría la muerte de muchos de sus compañeros, así como las torturas a la que los vietnamitas le sometieron en cautiverio.

En la primera entrega, Acorralado, basada en una novela que mostraba la dificultades de los veteranos del Vietnam tras su regreso a EEUU, vemos a Rambo vagando por su país sin lugar al que ir hasta que acaba en un pueblo del noroeste. Allí es recibido de manera hostil por el sheriff local, que le detiene por resistencia a la autoridad. En la comisaría Rambo sufre de tratos vejatorios que le recuerdan las torturas sufridas en Vietnam, por lo que ataca a los policías y huye a los bosques que circundan el pueblo, donde se atrincherará con no se sabe muy bien qué objetivo. Básicamente, Rambo sigue actuando como si estuviera en la guerra, aunque ahora se esté enfrentando a la Policía y a la Guardia Nacional.

El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo da jaque mate a sus enemigos gracias a sus excepcionales conocimientos de guerilla. Al final, tras sembrar el caos en la región, el protagonista busca al autoritario sheriff para saldar cuentas, momento en el que aparece quien fuera su superior en Vietnam, el coronel Trautman, para convencerle de que se entregue y trate de reconducir su vida. En la novela, Rambo acaba muerto pero la película prefiere dejarle con vida.

Acorralado es una cinta digna  que ilustra lo duro que fue para muchos jóvenes la experiencia de la guerra de Vietnam, aunque aquí prefiere centrarse en la vuelta a casa tras años de cruenta contienda. El propio personaje de Rambo no es muy representativo de lo que fue aquella generación sacrificada ya que no deja de ser un boina verde adicto a la guerra –muy parecido a los personajes que analizamos en el cine sobre la guerra de Irak– dotado de encefalograma plano, sensación potenciada por las nulas cualidades de Stallone como actor. El contraste con los combatientes del Vietnam que analizamos en el anterior post es evidente.

Sin embargo, el choque de Rambo con la sociedad, y en concreto con el sheriff burócrata, tiene unas connotaciones claras y visibles, un choque entre generaciones y experiencias vitales. Además, coloca al espectador ante el difícil dilema de elegir bando: el traumatizado y agresivo Rambo o el autoritario representante de la ley. Es decir, ¿hasta qué punto tiene justificación la actitud belicosa del protagonista? ¿Es justificable la resistencia a una autoridad abusiva? La película no es tan plana en ese sentido y lleva a reflexionar .

Rambo II (1985),  un himno a la barbarie
Sin embargo, en Rambo II encontramos una obra muy diferente. Lejos de toda reflexión sobre la sociedad americana, la historia empieza cuando el coronel Trautman consigue sacar a Rambo de la cárcel para que le ayude en una misión que le llevará de vuelta a un Vietnam de cartón piedra para averiguar si quedan prisioneros de guerra estadounidenses en el país asiático. Ya de inicio, Rambo muestra su descontento con que el objetivo no sea el de liberar a sus compatriotas sino solamente confirmar su existencia. Esto le hará desconfiar del jefe de la misión, el burócrata Murdoch. El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo rescata a todos los prisioneros tras quedar tirado en territorio enemigo por Murdoch.

En medio de todo ello no hay nada más que sangre, asesinatos, explosiones, disparos y hasta un ridículo amorío con una bella nativa, con la que intercambia las contadas frases del film. Rambo se demuestra como "un hombre que llama hogar a lo que otros llaman infiernos", como dice sobre él Trautman. Un enfermo de la guerra al que no te puedes imaginar haciendo nada más que eso, como prueban las poco creíbles escenas de amor con la joven asiática.

Al contrario que en la primera entrega, donde el personaje del sheriff está bien trazado, en Rambo II ni siquiera se esfuerzan en perfilar detalladamente al cruel militar soviético que tortura a Rambo. O quizás es que prefieren no humanizar lo más mínimo al adversario. Evidentemente, no hay clemencia alguna para los vietnamitas y soviéticos a los que Rambo aniquila con suma eficacia –en torno a 65 muertos probados a manos de Stallone– ya que son el enemigo y, por lo tanto, merecen morir. Es tal la barbarie que exhibe el film que desaparecen todos los dilemas morales sobre la guerra de Vietnam y centra la reflexión –aunque decir reflexión igual es pasarse– en el noble esfuerzo de los valientes americanos como Rambo que luchan por su país a pesar del malvado boicot al que son sometidos por burócratas como Murdoch.

Destacable también es la escena final en la que un colérico Rambo arremete contra la oficina de Murdoch, al que había prometido matar al comprobar su cobarde traición., aunque consigue controlar su ira y da por cumplida la misión. Así, de esta manera, con un patriótico Rambo rehabilitado para la sociedad concluye una clara candidata a peor película de la humanidad.

Rambo se mezcla con los afganos en Rambo III (1988)
Para la tercera entrega de la saga la acción se desarrolla en el contexto de la lucha que los muyahidines afganos sostienen contra el cruel ejército soviético en los años 80, cuya ayuda había sido solicitada por el gobierno de la República Democrática de Afganistán. El país vivía un conflicto interno muy importante debido al choque entre las fuerzas reaccionarias islamistas, apoyadas por EEUU, Arabia Saudí y Pakistán, entre otros, y las fuerzas progresistas hegemonizadas por el Partido Democrático Popular de Afganistán, de orientación marxista, que recibía el apoyo de la URSS y del bloque socialista.

El gobierno popular afgano, a pesar de todas las dificultades que acabarían por derrotarlo, inició un programa para acabar con el analfabetismo –un 90% de la población no sabía leer–; eliminó la usura y el cultivo de opio; estableció un salario mínimo; legalizó sindicatos; subvencionó productos básicos; trató de limitar el poder de la religión islámica; y promovió el papel de las mujeres en la sociedad –permitiéndolas no usar el velo, integrándolas en el mundo laboral y potenciando su papel en el sistema educativo.

A este conjunto de mejoras se oponían los fundamentalistas religiosos, muy fuertes en un país predominantemente rural, pobre y atrasado socialmente. El apoyo de EEUU a esta facción acabaría creando un país demencial, en manos de fanáticos religiosos, traficantes de opio y señores de la guerra. Un país que retrocedió todo lo andado por la República a partir de la derrota de ésta a principios de los 90. No hace falta decir a qué bando fue Rambo a aportar su talento de exterminador en Rambo III (1988).

La trama empieza cuando el coronel Trautman le solicita a Rambo ayudar a los afganos contra el malvado invasor. "Hasta ahora 2 millones de afganos han sido aniquilados por las fuerzas soviéticas", le dicen. Pero Rambo, que está de retiro espiritual en un monasterio budista en Tailandia mientras se gana la vida en peleas con palos, no está por la labor, ni siquiera cuando Trautman le recuerda su naturaleza de exterminador. "Nosotros no te convertimos en una máquina de guerra, nos limitamos a pulir las impurezas", le espeta tal cual Trautman al apaciguado Rambo.

Pero poco dura este apocamiento, ya que Trautman es capturado por los soviéticos y  obliga al protagonista a entrar en acción. El resultado, como no podía ser de otra manera, es que Rambo libera a Trautman, derrota a los soviéticos, da muerte a su despreciable general e impulsa la lucha de los muyahidines, a los que fue dedicada la película. Al cabo de unos años, y viendo cómo el peligro islamista se volvía contra EEUU en forma de terrorismo, la dedicatoria fue modificada, claro está.

Rambo III fue inicialmente dedicada a los islamistas radicales
Sin embargo, Rambo III es una cinta más cuidada que la anterior entrega de la saga. Y no solo por el espectacular despliegue técnico en forma de helicópteros, tanques y explosiones –fue la producción más cara de la historia en su momento–, sino porque el guión está más trabajado. Si en Rambo II no hay más que muerte y destrucción, en este caso vemos a Rambo mezclarse con los muyahidines, hablar con ellos, conocer su historia y compartir sus costumbres.

Es cierto que la falsedad sobrevuela cada escena del film y que la expresividad que Stallone da a su personaje resulta ridícula una vez más, pero hay que reconocer que hay algo más de esmero en la historia. Como también es palpable el intento de caracterizar más detalladamente al enemigo, el general soviético que se pasa media película en la sala de torturas y la otra dirigiendo al ejército ruso en un helicóptero. Aunque tampoco se desvivieron en dicho empeño. Básicamente, es el mismo general soviético torturador que en la segunda entrega pero con más frases y menos pelo.

Rambo III fue estrenada unos días después de que la URSS comenzara a abandonar Afganistán debido al poco éxito de sus acciones, al incierto futuro de la República y al propio quiebre interno que sufría el sistema soviético. Eran tiempos de Gorbachov, de Perestroika. Se acercaba el fin de la Guerra Fría y de los conflictos bipolares donde se podía escoger un bando. Se acercaba, como anunciaban los teóricos como Fukuyama, el fin de la Historia a la vez que se perfilaba el choque de civilizaciones. El enemigo rojo había sido justamente derrotado al fin, tal y como el cine se había encargado de anunciar.

sábado, 21 de mayo de 2016

RECOPILACIÓN: Malas artes del periodismo en España

Hace un tiempo, este blog publicó un artículo con 60 casos de manipulación mediática sobre Venezuela, por parte de opositores o de diferentes medios de comunicación afines a la oposición venezolana.

En esta ocasión, a instancias y con la colaboración de @CervantesFAQs vamos a hacer un recopilatorio de algunos casos de manipulación, informaciones tendenciosas, inexactas o errores fruto de no contrastar la información, que son por todo el mundo conocidos ya que han sido ampliamente comentados en los últimos años en relación a diversos temas.

Antes de comenzar, nos gustaría recordar, que no hace mucho, un estudio de la Universidad de Oxford, publicado por el Instituto Reuters para el estudio del periodismo, concluyó que los medios de comunicación de España son los menos creíbles de los 11 países consultados en Europa.

Vamos a comenzar con algunos casos de utilización malintencionada o directamente manipuladora del Photoshop.

El 9 de enero de 2014, el diario ABC, publicaba una portada a todo color, como suele ser habitual en este periódico, anunciando la detención de varios abogados vascos que tenían como labor profesional la defensa de presos de ETA. 

Esta operación lanzada en pleno proceso de paz fue denunciada como una redada con evidente fin propagandista, como demostró la actitud del Ministerio de Interior que anunció la operación incluso antes de que esta se produjese, posibilitando que las cámaras y los objetivos estuviesen perfectamente dispuestas para grabar las detenciones.

Pues bien, ABC, habituado a hacer portadas sensacionalistas y lo más impactantes posibles, se dedicó a jugar con las sobras de una fotografía en la que aparece la abogada Ainhoa Baglietto, resaltando sus ojeras y facciones para darle un aire tenebroso a su rostro. Además señala que "Baglietto lanza una mirada retadora a un Guardia Civil". Una libre interpretación del periodista, ya que la abogada perfectamente podría estar mirando a través de la puerta a la nube de periodistas que le hacen fotos.

A la izquierda portada de ABC. A la derecha fotografía original.



No es la única vez que el ABC se ha pasado con el Photoshop. El 17 de diciembre, tras la agresión de un joven a Mariano Rajoy en Pontevedra en plena campaña electoral, el ABC publicaba la siguiente portada.

En ella resalta desmesuradamente la marca dejada por la agresión en el rostro de Rajoy, enrojeciéndola deliberadamente o, como ellos afirman, por error. Quien sabe a qué responde esta práctica, pero podríamos pensar en un intento de ablandar a la opinión pública ante la imagen de un Presidente del Gobierno con una fea herida en la cara, de cara a inclinar el voto en las inminentes elecciones.

Izquierda foto original. Derecha portada ABC


Como hemos podido leer en algún comentario, el diario ABC se excusó aduciendo que el contraste había sido fruto de un error en el formato de impresión y visualización de imágenes y que por eso el rojo de la cara de Rajoy se había vuelto más fuerte. Sin embargo, personas que trabajan con ese tipo de herramientas de edición digital, aseguran que "eso no explica el cambio de tonalidad de la camisa blanca del hombre de atrás, que se vuelve rosa, la desaparición de los brillos en la cara de Rajoy, y que el resto de la foto gane contraste mientras el traje gana brillo y pierde saturación".

Nosotros no entendemos de ese tipo de herramientas, sin embargo, sabiendo que esas herramientas de edición pueden ocasionar este tipo de errores, estamos seguros de que existe el modo de corregirlos. Sino, ¿Por qué en el resto de medios la foto apareció sin esos cambios?

Y seguimos con ABC, ya que este diario parece estar abonado al retoque de fotografías. En esta ocasión el periódico ha recortado deliberadamente una fotografía con la intención de atacar a la alcaldesa madrileña, Manuela Carmena. 

El titular fabricado para la ocasión en consonancia con la foto recortada, evidencia la intención del diario. Pero una vez más, la red enseguida facilita la foto original, en la que se ve que Esperanza Aguirre no se está dirigiendo a Carmena como quiere hacer ver el titular, sino que se dirige a una tercera persona que queda fuera de plano tras la manipulación fotográfica. En la escena original, Carmena solamente es una mera espectadora.


Algo muy similar hizo el diario El País en esta portada que les mostramos a continuación, en la que se da la impresión de que Pablo Iglesias niega el saludo al líder de Ciudadanos Albert Rivera. En este caso al menos se dignaron a no acompañar la foto recortada con un titular manipulador.


El recorte de fotografías es una de las técnicas más utilizadas por quienes quieren incidir en la opinión pública de una forma rápida y visual. Ya lo vimos también en los casos de manipulación sobre Venezuela.

Esta vez quien utiliza esta técnica es El Mundo. El contexto es una manifestación de la Izquierda Abertzale en Bilbao en cuya cabecera se portaba una pancarta con la inscripción "Inposaketarik ez" (No a la imposición). El Mundo recortó una de las imágenes de tal modo que solo se pudiese leer "ETA" con una clara intencionalidad, y acompañó la noticia con ella.


Vamos con uno de los casos más famosos de los últimos tiempos. El de un hombre con barba que se estaba sacando un selfie con una tablet frente a un espejo, y que alguien manipuló añadiéndole un chaleco bomba y sustituyendo la tablet por un Corán. 

Esta foto comenzó a correr por las redes sociales señalando que se trataba de uno de los terroristas responsables del ataque a la sala Bataclan de París. Enseguida se les coló a algunos medios que la publicaron sin contrastar informaciones y que posteriormente tuvieron que rectificar.



Otro caso de fotografía retocada que surge en la red y acaba colándosele a un periodista que no la contrasta como se supone que debería hacer un profesional de la información, es el siguiente. En esta ocasión la foto original correspondía a la pegada de carteles de podemos, en la que sale Pablo Iglesias, y el retoque ha consistido en sustituir los carteles de Podemos por carteles electorales del PSUV con las caras de Chávez y Maduro.

La periodista de la COPE no solamente publica la foto sin contrastar, sino que se inventa que la foto corresponde a las primeras elecciones venezolanas a las que se presentaba Maduro como Presidente. En un momento en que se usa a Venezuela como piedra arrojadiza, la intención es clara. Pero ahí estaba Facu Díaz para notificarle el error a la periolista.


El siguiente caso salpica a LaRazón, que ha borrado asistentes a una manifestación frente al Congreso de los Diputados para hacer ver que ha habido menos asistencia que la real. Acompañando además la fotografía con un llamativo titular.


Lo de La Gaceta ya no debería sorprender a nadie. La manipulación es tan simple y burda que no roza, sino que supera el ridículo. Han cogido un anuncio de viviendas y directamente le han añadido banderas de España a todas las ventanas. Supuestamente la noticia ilustraba una iniciativa que pretendía contrarrestar el independentismo catalán, y en ella señalan que está teniendo especial éxito en Catalunya.



Utilización de imágenes que no se corresponden con la información.


Vamos primero con tres casos relacionados con Venezuela, que bien tendrían cabida en nuestro viejo artículo 60 casos de manipulación mediática de la oposición venezolana, pero que no añadiremos ahí por no eternizar el artículo.

El primero es bastante reciente y en él se ve implicado de nuevo el ABC. Publica una foto de un hombre rebuscando comida en una especie de estercolero y hace pensar que la foto ha sido obtenida en Venezuela. Sin embargo la realidad muestra que la imagen corresponde a Colombia, donde las violaciones de DDHH son habituales y la pobreza una lacra, pero sin embargo el silencio sobre ese país impera al tratarse de uno de los gobiernos aliados y lacayos del imperialismo y la doctrina occidental.



El siguiente caso ocurrió hace unos meses cuando, para ilustrar la noticia del asesinato de un líder opositor venezolano, varios medios españoles utilizaron la fotografía de un joven francés. Resultó además, que el advenedizo líder opositor era miembro de una conocida banda criminal de su localidad, algo que no mencionaron estos medios. Si pinchas sobre estas líneas podrás leer una explicación más completa de este caso:


Y el tercer caso que mencionábamos antes es el de una fotografía ampliamente difundida en medios de todo el mundo y que ilustraba un supuesto supermercado venezolano desabastecido y con las estanterías completamente vacías. La fotografía correspondía en realidad a un supermercado de Nueva York en el contexto de la llegada del Huracán Irene en 2011. La imagen había sido recortada y manipulada para hacer que los carteles y las marcas en inglés resultasen ilegibles. Una manipulación que ha durado 5 años y que ya está indexada en la red como si fuese Venezuela.



El siguiente caso roza también el ridículo porque evidencia las muchas ganas que tienen ciertos medios de atacar a alguna gente, lo que hace que no se molesten en hacer ni la más leve verificación. OkDiario publicaba este tuit. Resulta que el niño de la foto, ni es niño ni tiene síndrome de down.


Los casos que presentamos a continuación seguramente han sido fruto de un despiste desafortunado y no sean malintencionados, pero en cualquier caso también quedan para la hemeroteca.



Este caso que también dio que hablar, no necesita explicación puesto que ya lo explica todo el titular. Será por no mostrar los medios reales de los que disponían los hospitales españoles.


En el siguiente caso El País ilustra un supuesto desabastecimiento en Grecia con una foto de un supermercado vacío, y su propia corresponsal en Grecia se muestra sorprendida por esa "información".

Antena 3 y El Español difundieron la noticia de que Maria José Aguilar de Podemos, y Anna Gabriel de la CUP, habían asistido a un acto de homenaje a ETA en Venezuela. Dejando a un lado que el acto no era de homenaje a ETA, resulta que Maria José Aguilar ni siquiera aparecía en la foto que estos medios mostraban como prueba.



Vamos ahora con una de titulares tendenciosos o falsos.


El primero habla por si solo, ya que busca rebuscadamente un nexo inexistente entre Pablo Iglesias y el asesino ultraderechista Anders Breivik, con el evidente fin de dañar la imagen de Iglesias.


Algo similar se pretende con este titular de La Razón vinculando al terrorismo islamista con el independentismo catalán.

Juegos de palabras malintencionados por parte de panfletos de extrema derecha dirigidos personajillos que están muy lejos de poderse llamar periodistas.


Mentiras evidentes y desmesuradas en el mismo tipo de panfletos, siempre enfocados contra los mismos sectores. Juego sucio contra quienes piensan diferente.


Y ahora un par de casos relacionados con LaGaceta, que más que un periódico parece un chiste.



OkDiario no publicó el falso tuit, pero a algunos de sus periodistas y directivos les faltó tiempo para compartirlo en twitter.


Y otra de Ok Diario. En este caso intentando ridículamente dañar la imagen de Manuela Carmena, con algo que, aún habiendo sido cierto, no tendría la menor relevancia.


No solo a OkDiario le cuelan tuits y cuentas falsas. También LaRazón cayó en la trampa y se tragó el tuit publicado en una cuenta falsa de Podemos.


En la hemeroteca queda también aquel supuesto currículum falso de Monedero. En este caso se vieron implicados prácticamente la totalidad de los medios generalistas.

En repetidas veces han intentado vincular a ETA con Podemos y para ello han publicado titulares sin respaldo de ninguna fuente corroborable o directamente con montajes sensacionalistas.



Con casos como el siguiente podríamos hacer un artículo a parte, ya que se cuentan por decenas los altos cargos norcoreanos y familiares de Kin Jong-Un que han resucitado después de ser terriblemente asesinados.


Igual que se recortan fotografías, se recortan vídeos para sacarlos de contexto y hacer ver lo que no es. Aquí el enlace al vídeo completo.



Y esta es la última del panfleto de Eduardo Inda. El acusado debe demostrar su inocencia en vez de demostrar el acusador su culpabilidad.


Y vamos ahora con una de gráficas. Comparaciones de periodos desmesuradamente diferentes, dibujos desproporcionados...






Y por último algunos casos de manipulación audiovisuales que hablan por si mismos. Les dejamos los enlaces: